Paté casero de hígado de pollo con mantequilla infusionada
Un clásico reinventado en casa: cremoso, aromático y con ese toque final de mantequilla que lo eleva.
Ingredientes
- ·Hígados de pollo750 g
- ·Cebollas2
- ·Vino tinto1/2 vaso
- ·Vino blanco1/2 vaso
- ·Agua1 vaso
- ·Mantequilla
- ·Hierbas y especias a elección (romero, pimienta, orégano)
Preparación
- 1
Primero, infusiona la mantequilla. En un bol al baño María, deja que la mantequilla se derrita suavemente junto con las hierbas o especias que más te gusten. Puedes preparar varias versiones: una con romero, otra con pimienta y otra con orégano. Reserva.
- 2
Mientras tanto, pica las cebollas y sofríelas a fuego medio.
- 3
Limpia bien los hígados de pollo y añádelos a la sartén. Sofríelos junto con las cebollas hasta que cambien de color.
- 4
Vierte el medio vaso de vino tinto, el medio vaso de vino blanco y el vaso de agua. Deja que el líquido reduzca a fuego medio-bajo, concentrando todos los aromas.
- 5
Cuando haya reducido, tritura hasta obtener una textura fina y sedosa.
- 6
Envasa el paté en el molde o tarro elegido y, por último, cubre la superficie con la mantequilla infusionada. Este sello de mantequilla aromática protege el paté y le aporta un toque final irresistible.
- 7
Deja enfriar y reposar en la nevera. El resultado es un paté casero elegante, con capas de sabor y esa mantequilla perfumada que lo hace único.
Notas
Ideal para untar en pan tostado, acompañar con encurtidos o simplemente disfrutar tal cual.