Pan casero sin amasar y con el mínimo esfuerzo
Ingredientes
- ·Harina500 g
- ·Agua tibia (30–35 °C)400 g
- ·Levadura seca instantánea7 g
- ·Sal12 g
- ·Aceite (de semilla de uva)1 cucharada
- ·Aceite de olivaun poco
Preparación
- 1
En un recipiente grande coloca la harina, la levadura y la sal. Mezcla un poco los ingredientes secos.
- 2
Agrega el agua y el aceite y revuelve solo con una cuchara hasta que no queden partes de harina seca. No amases. La masa se verá pegajosa y algo fea; es completamente normal.
- 3
Tapa el recipiente y deja reposar 20 minutos.
- 4
Destapa y haz una ronda de pliegues: Toma una orilla de la masa y llévala al centro. Gira el recipiente y repite por todo el contorno (unas 8–10 veces, hasta completar la vuelta).
- 5
Vuelve a tapar y deja reposar 20 minutos.
- 6
Destapa otra vez y realiza una segunda ronda de pliegues igual que la anterior.
- 7
Agrega un chorrito de aceite al recipiente y unta ligeramente la superficie de la masa para que no se reseque.
- 8
Ahora, déjala fermentar a temperatura ambiente de 2 a 3 horas, o hasta que aumente claramente de tamaño (idealmente casi al doble).
- 9
Pasa la masa con cuidado al molde o charola ligeramente engrasada. Procura no desinflarla demasiado.
- 10
Déjala reposar nuevamente 45 a 60 minutos, hasta que vuelva a esponjar.
- 11
Barniza la superficie con un poco de aceite de oliva.
- 12
Hornea a 220 °C durante 25 a 30 minutos, o hasta que tenga una corteza bien dorada y al golpear la base suene hueca.
Notas
La temperatura del agua debe ser tibia (30–35 °C) para ayudar a la levadura. El aceite usado por el autor fue de semilla de uva. El tiempo de horneado puede variar, al autor le tomó 33 minutos.